World Publishing Expo de WAN-IFRA, las terrazas interiores ganan espacioLo que empezó siendo un congreso anual de IFRA, allá por los años 80, se convirtió en la mayor feria dedicada al mundo de los periódicos, con un crecimiento exponencial, en los años 90, para experimentar un decrecimiento durante el inicio del nuevo siglo hasta llegar al momento actual.

Inicialmente, la exposición surgida a la sombra del congreso mostraba pocas máquinas y sí mesas de conversación en los reducidos stands de los expositores. Lo que, poco a poco, pasó a dejar de un lado el congreso para convertirse en una feria convencional con la particularidad de ser itinerante, un año en Ámsterdam y otro en cualquier otra ciudad europea.

EL NUEVO SIGLO

El mundo de la prensa cambió, especialmente con la llegada del nuevo siglo, e IFRA siguió sus pasos, dejó de ser una organización fundamentada en la técnica de fabricación de periódicos para abarcar otros campos. Siempre la parte económica fue un objetivo encubierto de IFRA, que bajo el interés de expansión a otros mercados como el asiático, desarrolló cursos y seminarios donde la calidad excelente de los mismos se conjugaba con los resultados económicos de gran altura y cuando estos no acompañaban al nivel deseado, nunca pequeño, los anteriores desaparecían.

 World Publishing Expo de WAN-IFRA, las terrazas interiores ganan espacio El cambio de la prensa y las perspectivas de futuro de la Europa oriental llevó a IFRA a volcarse en esta área geográfica. Leipzig, Hamburgo y Viena son ejemplos de sedes de las últimas exposiciones buscando el mercado oriental, apoyada esta actitud por los fabricantes alemanes. Los periódicos estaban ya heridos y estas nuevas sedes no consiguieron que IFRA recuperara algo que se estaba perdiendo, la pujanza económica que generaban las exposiciones dedicadas a los periódicos.

TALLERES Y SEMINARIOS

IFRA se integró en WAN, se han inventado talleres y seminarios, pero ninguna actividad alcanza a tener la popularidad que tuvo el congreso de IFRA y, por otra parte, la exposición ha pasado a ser un excelente lugar para tomar un refresco o un café y en el más audaz de los proveedores una cerveza (por aquello de que el alcohol es malo para los negocios). Las máquinas han desaparecido, en especial las de producción, considerando como tales desde la producción de planchas hasta la salida a distribución. Escasamente habría más de media docena de máquinas. Las presentaciones anunciadas por los fabricantes eran de transmisión oral o por catálogo.

Sin embargo, la parte de pre-impresión o equivalente, como software de aplicación: venta y control de publicidad, salida a medios digitales, etc., estaba bien representada. Un pabellón para estas actividades, dominado por expositores alemanes. La gran excepción es Protecmedia que es el referente en español para los mercados de habla hispana, con una elevada penetración en mercados de las más diversas lenguas, lo que la ha convertido en la gran multinacional española para el mundo de la prensa.

Salvada la excepción del software en la exhibición de máquinas, el capítulo de asistentes a la última feria celebrada en Ámsterdam no fue todo lo amplio que cabría esperar, al menos por los visitantes que podían verse en los pasillos de los salones. Pocos o muy pocos fueron los visitantes españoles que se desplazaron a Ámsterdam, algo más de una docena, que en su mayoría asistieron con el fin de cerrar acuerdos establecidos de antemano.