Por: Nogah Senecky, comercializador de contenidos independiente que trabaja en estrecha colaboración con Kornit Digital.

La moda rápida ha sido durante mucho tiempo sinónimo de impacto negativo que incluye productos de baja calidad y prácticas de explotación dañinas para el medio ambiente.

Sin embargo, los avances tecnológicos recientes pueden ayudar a reescribir esta narrativa, transformando la industria en una que sea eficiente, sustentable y amigable para los empleados. Este artículo explora diferentes formas en que la tecnología textil está reinventando la moda rápida, convirtiéndola en una fuerza sorprendente para el bien.

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Producción de alta calidad a la velocidad del rayo

La crítica fundamental contra los artículos de moda rápida comienza con la suposición de que se trata de prendas de baja calidad que probablemente se volverán irrelevantes rápidamente y acabarán en los vertederos. La creencia común es que hay pocas pruebas de durabilidad, si es que hay alguna, y que se utilizan materiales baratos en el proceso de producción. Teniendo en cuenta que el equivalente a un camión entero de ropa llega a los vertederos cada segundo, el daño medioambiental es claro.

La tecnología salva el día con la capacidad de producir prendas de alta calidad rápidamente. Las tecnologías avanzadas de fabricación textil, como Kornit Atlas MAX, producen trabajos de gran volumen y alta calidad. Los nuevos sistemas redujeron drásticamente los tiempos de producción manteniendo e incluso mejorando la calidad de las prendas.

El uso de tecnología emergente en los procesos de diseño y producción garantiza la precisión y minimiza el desperdicio de material. Por ejemplo, la asociación de Adidas con Carbon 3D para crear suelas personalizadas impresas en 3D para zapatos es un excelente ejemplo de cómo la tecnología de precisión puede conducir a productos personalizados y de alta calidad a escala. Los artículos de alta calidad también son duraderos y duraderos, lo que reduce el riesgo de que queden inutilizables después de un corto período.

Los materiales no solo son de alta calidad; también son respetuosos con el medio ambiente por naturaleza. Los avances tecnológicos ayudan a desarrollar y utilizar materiales sostenibles. Patagonia, por ejemplo, invierte constantemente en materiales sustentables, alcanzando un 94 % de utilización de materiales reciclados. Este rápido proceso de fabricación cumple todos los requisitos.

Tecnología bajo demanda: un factor de cambio medioambiental

Hablando de moda desechada, los estudios encuentran que las marcas de moda han destruido millones de dólares en prendas no vendidas en los últimos años. En cinco años, se quemaron 90 millones de libras en bienes no deseados, incluidos artículos de casas de moda líderes como Burberry, que en 2018 destruyó artículos no vendidos por valor de 28,6 millones de libras.

Un verdadero punto de inflexión medioambiental en la moda rápida es el aumento de la producción bajo demanda. Este enfoque implica producir prendas solo cuando hay demanda, lo que reduce significativamente la sobreproducción y el desperdicio. Es rápido por definición, como debe serlo la respuesta a las necesidades inmediatas del mercado. Las empresas utilizan datos en tiempo real para producir, imprimir y enviar prendas solo cuando se realiza un pedido, lo que reduce drásticamente el exceso de inventario y el desperdicio.

Empoderar a los empleados a través de la tecnología

Otra dolorosa verdad sobre la moda rápida tiene que ver con las personas detrás de las prendas. La explotación de los empleados es un problema generalizado, ya que muchos trabajadores no ganan un salario digno y su seguridad y salud se ven comprometidas con demasiada frecuencia.

La integración de la tecnología en la fabricación de moda rápida tiene el poder de mejorar significativamente las condiciones laborales, creando un lugar de trabajo más seguro y cómodo. La maquinaria automatizada se ha hecho cargo de muchas de las tareas repetitivas y que requieren mucha mano de obra, lo que reduce el riesgo de errores y lesiones en el lugar de trabajo. Este cambio permite a los empleados centrarse en aspectos de producción más calificados y gratificantes.

La tecnología moderna en el lugar de trabajo no se trata solo de automatización; también se trata de empoderar a los empleados mediante el desarrollo de habilidades. Las herramientas y máquinas actuales son intuitivas y fáciles de usar y requieren una formación mínima. Esto ha abierto oportunidades para que los trabajadores mejoren sus habilidades, lo que los lleva a desempeñar roles más satisfactorios y mejor remunerados.

Con la eficiencia también viene el lujo del tiempo. Los procesos automatizados implican una menor necesidad de largas jornadas de trabajo, lo que contribuye a un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal de los empleados. Este cambio no solo es beneficioso para los trabajadores sino que también da como resultado una mayor productividad y productos de mejor calidad.

La industria de la moda rápida está experimentando una transformación positiva impulsada por la innovación tecnológica. Si bien todavía existen desafíos, el camino a seguir es claro y tenemos todas las razones para creer que la tecnología seguirá desempeñando un papel fundamental en la configuración de una industria de la moda más sostenible y responsable.