Scodix, proveedor de equipos digitales para la mejora del producto impreso a través de la aplicación de polímeros con efecto relieve, fue fundada en el año 2007 y desde entonces ha incrementado su plantilla de 20 a cien personas. Con sede en Israel, dispone de oficina en EE UU, para todo el mercado americano, y desde la central gestiona el resto de mercados a través de una amplia red de distribuidores que tienen como misión incrementar la presencia de la compañía a nivel mundial. Tiene más 120 máquinas instaladas en todo el mundo, dos de las cuales están en clientes españoles.

Para Yael Vidal, responsable de Scodix para el sur de Europa (España, Portugal, Francia e Italia) y David Litvak, encargado de desarrollo de negocio de Scodix en España, un aspecto muy importante es que esta compañía quiere ir de la mano con aquellos empresarios (impresores comerciales, de web to print, packaging y manipuladores) que han cambiado de mentalidad y que para crecer quieren ofrecer a sus clientes productos con un alto valor añadido. «Y esto, tanto a sus clientes habituales, proporcionándoles una nueva gama de posibilidades creativas, como a nuevos clientes de mercados diferentes. Es decir, el impresor no tiene necesariamente que buscar nuevos clientes a los que ofrecer las posibilidades de la solución Scodix sino que estas se pueden utilizar inmediatamente en su propia cartera de clientes».

En pocos meses, el número de instalaciones a nivel mundial ha pasado de cien a más de 120, con diez máquinas vendidas en Inglaterra, diez en Francia, seis en Italia ya que «cuando el cliente potencial es capaz de visualizar las numerosas posibilidades que le aporta una máquina Scodix – destaca Yael Vidal-, el ciclo de venta se acorta muchísimo, porque quiere ser innovador y quiere serlo ya».

DANDO VALOR A LA IMPRESIÓN

Los equipos Scodix permiten aplicar al producto impreso, tanto por tecnología digital como offset, un polímero transparente con efecto brillo o mate que aporta efectos dimensionales y textura a imágenes y textos, aportando así gran valor añadido al material gráfico. La gama de aplicaciones es prácticamente ilimitada: carpetas, folletos, catálogos, cubiertas de álbumes de fotos, tarjetas de felicitación, invitaciones, tarjetas de plástico, packaging…, en dos formatos, siendo el más habitual el 70×100, gramajes de 120 hasta 700 gr, y en todo tipo de soportes, incluido el plástico, siempre y cuando no sean permeables ni porosos, donde podrán aplicarse efectos metálicos, efectos 2D y 3D, personalización, códigos de barras en los ficheros que posibilitan la identificación de los trabajos para su posterior tratamiento…

«Este proceso de ennoblecimiento del producto no encarece excesivamente el coste si se compara con las ventajas obtenidas en el resultado final», aclaran los representantes de Scodix. «A veces, solo son necesarios pequeños toques de polímero, con un coste muy asumible, para que el producto incremente su valor de forma exponencial, con unos beneficios muy notables para el impresor. Ante la competencia del mundo digital, el futuro de la impresión pasa por ofrecer algo más, por aportar belleza que no solo se ve sino que también se siente, y sentir es el rasgo más humano». A la pregunta de si el empresario está preparado para asumir esta inversión, Vidal y Litvak argumentan que si bien es cierto que el empresario tradicional, acostumbrado a ratios como cantidad, precio, calidad, puede ver en principio esta solución como un mero aumento de costos de muy difícil retorno, también lo es que hay otro tipo de empresarios, quizá más innovadores o pioneros, que son capaces de ver que los clientes sí están dispuestos a pagar más por este valor añadido en el producto, ver que es una nueva posibilidad de negocio teniendo en cuenta que los niveles de inversión son aceptables para una máquina robusta, fiable y con una complejidad tecnológica importante. «El trabajo de Scodix ahora es identificar a esos empresarios y ayudarles a hacer realidad esos productos», explica Yael Vidal.

Otro elemento a tener en cuenta, explican los representantes de Scodix, es que la introducción de una Scodix en una empresa no implica grandes cambios en el proceso productivo de la misma, «es como el quinto color en un proceso convencional con la ventaja de que en el mismo fichero puede haber diferentes densidades para distintas zonas del documento e incluso para los distintos documentos de un mismo trabajo».

PRESENTE Y FUTURO

En cuanto al mercado español y portugués en concreto, Scodix en primer lugar se va a centrar en dar a conocer el producto y sus múltiples aplicaciones para poder ofrecer algo distinto, siendo el segundo paso el desarrollo de una iniciativa «CBD: customer, business, development» en la que hay un grupo de personas cuya misión es recorrer el mundo, visitar usuarios de Scodix y constatar qué cosas son las que funcionan, ayudando así a nuevos usuarios a acortar su proceso de rentabilización de la máquina.

Con la crisis, especialmente larga y complicada en España, de la que parece que lentamente se va saliendo, muchas cosas han cambiando en el mercado gráfico, señalan Vidal y Litvak. La forma de trabajar previa a este periodo no va a volver y los empresarios son ahora más conscientes que nunca de que algo tienen que hacer para que su negocio vuelva a crecer, para ser más competitivos. Y los proveedores como Scodix tienen que ayudar a los empresarios a emprender este nuevo camino, ofreciendo nuevas soluciones que permitan hacer cosas diferentes. «En esta línea, finalizan, Scodix está introduciendo equipos más versátiles y flexibles, como la Ultra Pro, presentada en la recientemente celebrada Graph Expo, que se suma a la Scodix S, la máquina más básica, y a la Scodix Ultra, que es más rápida para el mercado industrial del packaging, libros… La nueva Ultra Pro, además del proceso de barnizado 3D habitual de Scodix, ofrece la posibilidad de hacer barnizado plano o flat para aquellos trabajos que se hacen ahora en el proceso tradicional, con cambios entre uno y otro de una manera automática y flexible. Otras innovaciones se han centrado en el mercado web to print, que está experimentando un crecimiento considerable, con el desarrollo de una aplicación que permite al cliente final diseñar su propio trabajo y simular en pantalla el final del barnizado digital Scodix».