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¿Por qué la estampación en caliente contribuye a realzar el embalaje?

Por: BOBST

Diferenciación. Es lo que todo propietario de marca quiere para su producto, pero en un mercado cada vez más concurrido no resulta tarea fácil. Los propietarios de marcas saben que los embalajes son el elemento diferenciador clave en los estantes de los establecimientos y que utilizar técnicas de acabado especiales —como la estampación en caliente y el grabado térmico— puede hacer destacar su producto por encima del resto y ofrecer a los consumidores un atajo visual hacia la calidad de lo que hay en su interior.

La estampación en caliente es un proceso que utiliza calor y presión para aplicar bandas metálicas u hologramas a materiales como papel ligero, cartón compacto, cartón contraencolado, plástico y cartón ondulado. El término estampación en caliente puede abarcar la estampación en caliente plana sencilla, el grabado profundo o el grabado combinado con estampación, la aplicación de hologramas y bandas holográficas o la estampación combinada con grabado micro y estructural. El dorado y el plata son los colores más utilizados para las bandas, pero hay disponible una amplia gama de bandas coloreadas.

Aplicación en los diferentes sectores

La estampación en caliente se utiliza en una amplia variedad de sectores industriales, pero en especial en el sector de la alimentación y las bebidas (sobre todo en la confitería —como en el caso del chocolate premium—, las botellas de vino y licores y otros alimentos de primera calidad), los cosméticos, la electrónica, los billetes bancarios, las tarjetas de visita, las tarjetas de felicitación y las creaciones artísticas.

No cabe duda del valor que aportan ornamentaciones como la estampación en caliente. Según un estudio de la Foil & Specialty Effects Association (FSEA), la estampación en caliente y otros realces similares en el embalaje de los productos puede ayudar a captar la atención de los consumidores más rápidamente y a mantenerla de forma más prolongada que un embalaje normal. Otro estudio sobre envases unitarios desechables de café reveló que el envase con banda dorada atrajo la atención de los participantes en el estudio con una rapidez 2,5 veces superior con respecto al embalaje de control.

Pero no se trata solo de apariencia. La estampación en caliente también se utiliza por sus propiedades antifalsificación, especialmente en el sector farmacéutico y en tecnologías como la telefonía móvil.

El sello de sostenibilidad

La sostenibilidad se está convirtiendo en una prioridad cada vez mayor para los propietarios de marcas y constituye en sí misma un elemento diferenciador. Muchos consideran que los embalajes que utilizan bandas no son reciclables y que, por tanto, no son sostenibles, pero un estudio de la FSEA sobre la capacidad de reciclado y la repulpabilidad de materiales y cartón decorados con bandas validó la capacidad de reciclado de los productos de papel decorados mediante los procesos convencionales de estampación en caliente.

Además, el estudio reveló que los productos decorados con estampación en caliente o en frío no originarían problemas que impidieran a los productos de papel decorado ser aptos para el reciclaje.

¿Cómo está evolucionando la estampación en caliente?

La estampación en caliente ha estado presente de una forma u otra durante más de 100 años. El proceso en sí mismo no ha variado drásticamente en ese tiempo, pero la tecnología está evolucionando y aportando una mayor eficiencia a los fabricantes.

Una estampadora en caliente puede estar fuera de línea como una máquina independiente, o bien en línea con una impresora y/u otras unidades. Aunque fundamentalmente se alimentan con hojas, algunas estampadoras en caliente de alta velocidad se alimentan con bandas. De un modo u otro, se requieren sofisticados sistemas de manipulación para posicionar el sustrato y la banda entre el cliché o cilindro que sujeta los troqueles y su contrapartida.

Conclusión

Aunque la estampación en caliente no es la única forma de diferenciación de los embalajes -la estampación en frío, los barnices y las tintas metálicas son solo tres ejemplos de otras posibilidades de realce visual- se trata de un sector en auge que ha llegado para quedarse. De fácil aplicación, el efecto siempre llamará la atención sobre el embalaje y ofrecerá un atajo visual a la calidad del producto que hay en su interior.

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