Según el estudio anual sobre las Generaciones del Consumidor de Tetra Pak, las personas mayores de 60 años representan un grupo objetivo con una gran capacidad de compra, aunque a menudo son infravaloradas y olvidadas en el momento de diseñar el packaging de un producto. Este segmento de la población está en crecimiento debido al envejecimiento de la sociedad y, sin embargo, muchas marcas no han sabido aprovechar el potencial que ofrecen.

La razón por la cual resulta tan rentable para una empresa dirigirse a los consumidores senior es sencilla: cuando este grupo encuentra un producto que cumple con sus expectativas, muestra una gran lealtad a la marca y rara vez busca alternativas. A diferencia de otros consumidores más jóvenes, menos fieles y más sensibles al precio, los mayores de 60 años valoran la calidad por encima de todo y están dispuestos, además de ser capaces, de pagar un precio superior si consideran que el producto les aporta confianza, comodidad y seguridad.
Para vincular este grupo objetivo a una marca, el diseño del packaging del producto debe ajustarse a sus necesidades y esto se consigue teniendo en cuenta cinco factores: comunicación visual clara, tipografía legible, facilidad de apertura, ergonomía en el manejo y control sobre la perecibilidad del contenido. Atender a estos criterios no solo garantiza una mejor experiencia de uso, sino que también refuerza la fidelización hacia la marca, convirtiendo al packaging en una poderosa herramienta de diferenciación y éxito en el mercado.
