Por: FINAT

Si hay un acrónimo que domina el debate en la industria europea del embalaje y el etiquetado, es PPWR: el Reglamento de la UE sobre envases y residuos de envases. Lejos de ser un marco legislativo abstracto, PPWR es una fuerza transformadora que cambiará la forma en que se diseñan, producen, aplican y reciclan las etiquetas.

Este artículo, perteneciente a una serie de resúmenes del Foro Europeo de Etiquetado FINAT 2025, analiza cómo las empresas del sector deben adaptarse a este nuevo entorno regulatorio. Gracias a las perspectivas compartidas por ponentes y panelistas clave como Francesca Stevens (EUROPEN), Pablo Englebienne (FINAT), Jean-Emile Potaufeux (PRE), Marius Tent (CELAB-Europe), Jan ‘t Hart (AIM Europe/HolyGrail 2.0) y Thomas Reiner (Berndt & Partner), podemos destilar lo que PPWR y otras regulaciones vigentes significan para el sector del etiquetado hoy, mañana y en el futuro.

1. El reto principal: la reciclabilidad ya no es opcional

El Reglamento sobre el Reciclaje de Envases (PPWR, por sus siglas en inglés) establece un plazo claro: para 2030, los envases que no estén diseñados para ser reciclables estarán prohibidos en el mercado de la UE. Para 2035, los envases no solo deberán estar diseñados para ser reciclables, sino que también deberán demostrar su eficacia en el reciclaje a gran escala. Si un envase, incluida la etiqueta, no es reciclable, perderá acceso al mercado. Esa es la realidad, advirtió Pablo Englebienne, responsable de Asuntos Regulatorios de FINAT.

Para los impresores y proveedores de etiquetas, esto significa:

  • Las etiquetas deben ser compatibles con el proceso de reciclaje del cuerpo principal del envase.
  • Los materiales, tintas, adhesivos y demás elementos decorativos de las etiquetas deberán ajustarse a las directrices de diseño para el reciclaje, actualmente en rápido desarrollo.
  • Las etiquetas de plástico que representen más del 5 % de un envase deben contener material reciclado posconsumo.

Esto plantea interrogantes prácticos para los transformadores: ¿Qué tipos de etiquetas cumplen con las nuevas normas? ¿Cómo se evaluará la reciclabilidad en 22 categorías de envases? Es el momento de colaborar con sus clientes y proveedores para probar, rediseñar y certificar soluciones.

2. Armonización, pero aún falta claridad

Si bien el Reglamento sobre el Reciclaje de Envases (PPWR) ya está en vigor, aún quedan muchos aspectos por definir. Francesca Stevens, directora ejecutiva de EUROPEN, ofreció una actualización legislativa clara: Todavía quedan 40 normas secundarias por aprobar… y muchas definiciones cruciales, como qué se considera ‘envase’, siguen sin resolverse.

Entre las principales áreas sin resolver se incluyen:

  • Se considera envase el revestimiento antiadherente?
  • ¿Qué se considera compostable (doméstico o industrial)?
  • ¿Quién tiene qué responsabilidades: el propietario de la marca, el fabricante de etiquetas o el proveedor de materia prima?

Estas incertidumbres plantean importantes riesgos de cumplimiento. Las empresas de etiquetas no pueden permitirse el lujo de esperar pasivamente. Como recalcó Francesca: A pesar de la incertidumbre… sigue siendo muy recomendable iniciar este proceso y poner en marcha la preparación junto con sus socios a lo largo de toda la cadena de valor.

El papel de FINAT en este ámbito es fundamental: al participar en organismos de normalización y aportar información técnica del sector a la formulación de políticas, la asociación contribuye a garantizar que las particularidades del etiquetado se tengan en cuenta en la legislación.

3. Tecnologías revolucionarias: clasificación y etiquetas inteligentes

Las etiquetas no solo forman parte de los flujos de materiales circulares, sino que también pueden impulsar una economía circular más inteligente. Jan ‘t Hart presentó los avances del proyecto Holy Grail 2.0, que utiliza marcas de agua digitales para la clasificación inteligente. Hemos demostrado que la clasificación inteligente ofrece altos índices de pureza… con una precisión de detección superior al 90 % en 2,4 millones de envases.

Para los convertidores, esto ofrece dos oportunidades:

  • Innovación en la impresión: las marcas de agua digitales se pueden integrar sin pasos de impresión adicionales.
  • Valor para el cliente: las etiquetas inteligentes pueden mejorar la trazabilidad, la transparencia y el cumplimiento normativo de la marca.

Como señaló Jan, las etiquetas son esenciales para el mecanismo de detección… sin la etiqueta, el sistema no puede leer el producto. Es un recordatorio de que el papel de la etiqueta está evolucionando, pasando de ser un identificador y una herramienta de marketing a una infraestructura de información.

4. PPWR como oportunidad de negocio: CELAB y la urgencia de liderar

En lugar de resistirse a la regulación, algunos en la industria la están adoptando como catalizador de la innovación. Marius Tent, de Ceflex y 360packmastery, y desde 2025 también director de proyecto en CELAB-Europa, resumió la estrategia CELAB-Europa 2.0: una plataforma destinada a conectar a empresas para escalar soluciones circulares para el reciclaje de soportes y matrices.

Es el momento del PPWR. No hay nada más importante que el PPWR hoy en día, declaró Marius. Hizo hincapié en lo siguiente:

  • La falta de conocimiento sigue afectando a la industria. Muchos co-envasadores y propietarios de marcas desconocen que existen soluciones de reciclaje para los soportes.
  • La escala es clave. Cuantos más actores se unan a la iniciativa, más viable económicamente será el reciclaje.
  • Con una estrategia basada en datos y un mapa interactivo de soluciones, CELAB ofrece orientación práctica a los convertidores de etiquetas y sus clientes.

El cumplimiento de PPWR no será impuesto por los reguladores. Debe ser cocreado por aquellos que conocen el tema.

5. Más allá de 2030: implicaciones estratégicas para la industria de las etiquetas

En una ponencia magistral de amplio alcance, Thomas Reiner describió el panorama general: un mundo de esquemas globales de Responsabilidad Extendida del Productor (REP), prohibiciones de materiales, creciente responsabilidad en materia de carbono y escasez de recursos. Tras los sectores automotriz y textil, el embalaje es el siguiente. Otros competirán por su contenido reciclado, advirtió.

Sus conclusiones:

  • Las etiquetas deben cumplir con criterios de no toxicidad, reciclabilidad y trazabilidad.
  • Los propietarios de marcas exigirán datos sobre el impacto en carbono, agua y materiales.
  • Las necesidades de decoración pueden cambiar drásticamente a medida que se limita el embalaje secundario, lo que afecta la superficie y la visibilidad de la etiqueta.

Las empresas de etiquetas deben prepararse para un entorno donde convergen el cumplimiento normativo, la sostenibilidad y la innovación. Esto implica repensar no solo los materiales, sino también los modelos de negocio, las alianzas y las propuestas de valor.

Conclusión: la agilidad es el nuevo cumplimiento normativo

El nuevo panorama regulatorio no es un obstáculo, sino una hoja de ruta hacia la resiliencia y la relevancia. Como dijo Pablo: Debe existir un flujo de información a lo largo de la cadena de suministro… desde las materias primas hasta la imprenta de etiquetas y el propietario de la marca.

FINAT continúa funcionando como una plataforma unificadora, ofreciendo experiencia, apoyo y herramientas prácticas para ayudar a la industria de las etiquetas no solo a sobrevivir, sino a prosperar durante esta transición.

Es a través del conocimiento compartido y plataformas comunitarias como FINAT que podemos empoderar colectivamente a la industria de las etiquetas para afrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades de la era PPWR.