Como que actualmente el mensaje medioambiental se está convirtiendo en una sofisticada herramienta de marketing, proliferan conceptos erróneos y la diferenciación entre mito y realidad puede ser una tarea complicada para los no iniciados.

Con la intención de ayudar a los impresores a entender mejor estos temas, los siguientes extractos de un artículo preparado por el proyecto Verdigris revisan algunos de los mitos que afectan actualmente a la actividad de la impresión offset de bobina.

RECICLAR ES BUENO

El reciclado de substratos, plata y aluminio es considerado en general como algo bueno. Pero hay algunos estudios que han demostrado que el impacto medioambiental de los procesos de reciclado del papel puede no ser positivo en su conjunto. Considérese, por ejemplo, la colección de desperdicios polucionantes que se han de eliminar entonces. El reciclado es realmente algo bueno, pero se ha de gestionar con efectividad.

RECICLAR ES MALO

Esto no tiene sentido, lógicamente, en el caso de materiales que pueden ser reutilizados como el aluminio de las planchas. La reutilización de aluminio significa una reducción en la cantidad de bauxita que se ha de extraer y convertir en aluminio. El reciclado del aluminio usado precisa sólo un 5% de la energía que se precisa para producir aluminio nuevo. El aluminio es uno de los pocos materiales reciclables infinitamente porque su calidad no se degrada con la reutilización.

Cuando se trata de papeles, no obstante, puede que no sea así, dependiendo de los procesos que participen. El papel y su producción forman parte de los procesos que secuestran carbono en el planeta, por lo que algunos pueden argumentar que los papeles reciclados no secuestran carbono nuevo, lo cual hace que la fibra virgen sea una opción preferible. Ciertamente, vale la pena considerarlo especialmente en regiones en las que se capta metano de los vertederos y se reusa como combustible. En Malmö, Suecia, por ejemplo, los autobuses de la ciudad se mueven con gas natural obtenido del metano captado en vertederos.

LA IMPRESIÓN EN PAPEL ES MÁS PERJUDICIAL PARA EL MEDIO AMBIENTE QUE LOS MEDIOS DIGITALES

Este es el mito más comúnmente argumentado como razón para no utilizar impresos en papel. El argumento de que los medios digitales tienen menos impacto que los impresos no es fácil de refutar, pero hay una serie de estudios específicos que han comparado los impactos de los medios electrónicos con los impresos. Hay dificultades en demostrar las dos posiciones. Por ejemplo, ¿Cómo se asignan las emisiones en una cadena se suministro de medios o durante cuánto tiempo se conserva ese medio? Los libros se mantienen en las estanterías durante décadas, almacenando carbono silenciosamente pero con efectividad y sin tener impacto negativo medioambiental a menos que se lean usando luz artificial. Un libro electrónico, por otra parte, requiere una infraestructura digital para guardarlo y localizarlo, además de las actualizaciones tecnológicas que se precisan para obtenerlo y utilizarlo.

Pero, ¿Cómo podemos comparar los escenarios de producción de las dos alternativas? Este es uno de los objetivos de ISO 16759 (Cálculo de la huella de carbono de los productos impresos) que se está preparando actualmente. La realización de un estudio de huella de carbono es compleja y precisa un marco estándar para poner conclusiones que puedan ser comparadas razonablemente. Este marco es lo que intenta ofrecer ISO 16759. No obstante, con marcos comparables debería ser posible utilizar calculadoras de carbono que cumplan con ISO 16759 para comparar la huella de carbono de diferentes medios a través de geografías y sectores de mercado. Esto incluye medios electrónicos y medios con soporte de papel.

EL PAPEL Y LOS IMPRESOS DESTRUYEN ÁRBOLES

Por cada árbol talado para obtener papel en Europa, se plantan tres. El papel se obtiene de un cultivo sostenible y comercialmente viable. Los bosques y las plantaciones captan carbono y aportan factores que benefician a la fauna y a los ciudadanos locales.

En lo que se refiere a las reducciones del impacto medioambiental en la fabricación, las industrias de la pasta de papel y del propio papel se han adelantado al resto de industrias porque su materia prima es una cosecha que también se puede reciclar. Se han hecho tremendas mejoras durante las dos últimas décadas. Los desperdicios se han reducido considerablemente y el reciclado es lo habitual. El sector se ha consolidado y es mucho más eficiente energéticamente.

EL IMPRESO NO ES TAN EFECTIVO COMO LOS MEDIOS DIGITALES

Este es el tipo de generalización que se usa a menudo para criticar el impreso y justificar tendencias hacia gastos más bajos de marketing y publicidad. Es un mito porque es, a la vez, verdad y falsedad. Para mensajes cortos o triviales los medios electrónicos pueden ser mucho más eficientes que el impreso porque la distribución y la recepción de esos mensajes son casi inmediatas. No obstante, para información que quizás es más compleja o difícil de asimilar, el impreso puede ser más eficiente: los detalles y las sofisticaciones de la tipografía en alta resolución, composición, color, efectos especiales y atractivos acabados todavía no están disponibles en los medios digitales. Todas estas características contribuyen a un eficiente entendimiento y asimilación de ideas y conceptos complejos. Como que la efectividad de los medios depende del medio, del mensaje y de la naturaleza de la respuesta que se espera, su efectividad es muy subjetiva.

LA PRODUCCIÓN DEL PAPEL DESPERDICIA ENERGÍA

Ya han pasado los días en los que cualquier proceso de producción podía desperdiciar energía. Desde la crisis del petróleo en los setenta hasta la conciencia actual del impacto antropogénico del carbono en los climas del mundo, la eficiencia energética ha estado en el corazón de todos los procesos de producción.

La industria papelera, como usuario tradicional de mucha energía, ha hecho un progreso enorme en reducción del uso de la energía y, por tanto, de su factura energética. Las empresas papeleras han encontrado también formas altamente imaginativas para reutilizar calor generado por el uso de la energía. Por ejemplo, M-real en Husum (Suecia) calienta la escuela de la población y el campo de fútbol con calor generado en sus procesos de producción de pasta de papel.

EL DIÓXIDO DE CARBONO ES MALÉFICO

El dióxido de carbono es un subproducto del metabolismo humano y una materia prima para los procesos metabólicos de las plantas. Si no se encontrara disponible, las plantas no podrían crecer ni aportar oxígeno a la atmósfera. El dióxido de carbono es un compuesto necesario para la vida en este planeta de manera que, al menos, su gestión debe ser una consideración central en el plan de cualquier industria gráfica.

EL IMPRESO ES MALO PARA EL MEDIO AMBIENTE

La palabra impresa ha movido el progreso humano desde que los primeros caracteres fueron esculpidos en una superficie. La mecanización de la producción impresa en el siglo quince generó un florecimiento masivo e imparable de conocimientos, crecimiento económico, expresión creativa y desarrollo social.

La impresión ha hecho un enorme progreso en la reducción de su impacto medioambiental y continúa haciéndolo. Las malas interpretaciones sobre el impacto medioambiental de los medios impresos pueden desanimar a los impresores ante inversiones hacia un futuro más verde para sus empresas y esto es extremadamente perjudicial para el sector. Y quizás es aún más grave, puede influenciar sobre la percepción que pueden tener los compradores de impresos y los usuarios finales de los productos gráficos, reforzando opiniones falsas con hechos artificiales.