Por: Podiprint, distribuidor internacional de libros bajo demanda para España y Latinoamérica.

¿Hacia dónde camina el sector editorial? 2018 será un año de nuevos e importantes retos, donde habrá que ver si tendencias que han empezado a sonar con fuerza en los últimos años se consolidan o no prosiguen con su evolución.

Horizontes del sector editorial en 2018

Lo que está claro es que la tendencia a la baja de los años de fuerte crisis se ha roto y lo ha hecho en base a una diversificación del mercado, es decir, vender más títulos, de más autores, en más lugares y por más canales. Cada venta y cada acuerdo hay que sudarlos y los lectores hay que ganarlos uno a uno, por lo tanto, el editor y el librero deberán seguir moviéndose mucho, teniendo presencia en los principales foros y ferias y seguir tirando de agenda porque los clientes no van a llamar a nuestra puerta por sí solos.

La evolución de las ventas tiene dos incógnitas para el próximo año. Una es si el libro en papel seguirá mejorando y la otra está en torno al libro electrónico, que según algunas estadísticas parece estancado. Puede que para el ebook, una de las claves sea la posibilidad de enriquecer y diferenciarse en el contenido, la evangelización en cuanto a la adquisición de dispositivos y el crecimiento de plataformas de consumo de contenido para lectores, es decir, que se pueda generalizar alguno de los intentos tipo «Netflix» para los libros.

Impresión bajo demanada

2018 debe ser el año de la consolidación definitiva de la impresión bajo demanda. Si bien las cifras no han dejado de crecer en los últimos tiempos, el nuevo ejercicio hace presagiar avances aún mayores debido al aumento de su presencia en librerías, grandes superficies, plataformas digitales y en las distribuidoras. La IBD es la forma de consumo óptima para que las editoriales puedan volver a poner en el canal títulos descatalogados, pero también para apostar por autores que no venden miles de ejemplares y para que el editor pueda llegar a más países sin inversiones en stock.

Además, tecnológicamente, el sistema del POD sigue mejorando catapultando al 1:1 editorial. Por lo tanto, veremos a librerías que aumentan sus catálogos con la impresión bajo demanda y a editoriales que tienen presencia en más librerías. Su evolución en España hará que los libros españoles, además de estar en Latinoamérica, puedan también estar presentes en el mercado anglosajón. Asimismo, un aspecto en el que deberá incidirse es en el funcionamiento de la impresión bajo demanda como complemento de la impresión tradicional y no como competencia, es una forma de ampliar catálogo y no de sustitución.

Otra de las apuestas del 2018 en la línea de lo que ya se ha desarrollado en 2017 es el audiolibro. Hay varias empresas que ya han creado plataformas de difusión, se han hecho con buenas voces y los derechos de los bestseller y ahora queda captar y fidelizar al público.

Librerías

En cuanto a las librerías, nadie duda de que son necesarias en nuestros pueblos y ciudades, pero ¿hacia qué modelo caminan las librerías? Todo parece indicar que se consolidarán como espacios culturales cada vez más vivos. Lógicamente el público seguirá buscando la atención personalizada y experta del librero, pero también se puede captar nuevo público de la mano de presentaciones de libros, firmas, cuentacuentos, talleres y exposiciones, son el complemento ideal a la actividad comercial. Además, habrá que seguir de cerca nuevos modelos que a la actividad librera incorporan propuestas que van desde lo gastronómico a lo tecnológico.

Otro de los seguimientos especiales que atenderá el sector durante 2018 será el de las cifras de autoedición. Hay quien habla ya de una burbuja de autoedición con muchas editoriales, autores y títulos. ¿Sobrevivirán solo las editoriales de autoedición cuidada que mejor servicio presten o podrá el sistema seguir manteniendo los ritmos de crecimiento de los últimos años? De momento, lo que sí parece es que la cantera de escritores que optan por autoeditar sigue intacta, aunque las propuestas que añadan un plus de marketing editorial y distribución podrían sumar adeptos en mayor medida.

Aumento de las cifras de lectura

Y sin duda, la asignatura pendiente y sobre la que veremos nuevos esfuerzos en 2018 será la del fomento de la lectura.

Para vender más libros hay que sumar más lectores y el principal enemigo del libro no hay que buscarlo en el sector editorial, sino en la oferta audiovisual ¿Será posible restar horas de televisión y vídeo en internet para sumarlas a la lectura? ¿Podrá España conseguir que los porcentajes de lectura entre los jóvenes asciendan?

El impulso de campañas de fomento de la lectura desde la base, es decir, en las familias y en los centros educativos sin olvidar que estamos en un entorno donde los soportes han cambiado será clave para que el sector editorial pueda ir a más en este 2018 y años sucesivos.